Presidente Hernández abre nueva etapa del Diálogo Nacional en busca de terminar con impunidad y corrupción

*El facilitador de la OEA, John Biehl, asume como coordinador general del diálogo.
* El proceso está abierto a todos y el Gobierno es un participante más, reafirma el mandatario.

Tegucigalpa, 8 de agosto.- El presidente Juan Orlando Hernández dijo hoy, al abrir una nueva etapa del Diálogo Nacional, que “esto nos va a permitir a los hondureños acordar las mejores formas para terminar de una vez por todas con estos flagelos de la impunidad y la corrupción”.
“Esta es una nueva etapa del diálogo, ahora con la participación de los facilitadores internacionales, y es el momento para construir nuestra mejor institución contra la corrupción y la impunidad”, dijo Hernández.
“Quedará en la historia de Honduras” que “vamos a empezar a construir algo muy bueno” para el país, con el apoyo del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro; del facilitador de este organismo, embajador John Bielh, y de muchos otros actores, dijo.
Hernández presidió el acto que se realizó en Casa Presidencial donde Almagro presentó oficialmente a Biehl como facilitador, y al que asistieron, entre otros, el canciller de la República, Arturo Corrales, y el coordinador nacional del Diálogo, Carlos Madero.
“A partir de ahora queda como coordinador general del Diálogo Nacional el embajador John Biehl Del Río, con quien esperamos tener repercusiones importantes para el país”, anunció el titular del Ejecutivo.
El gobernante agradeció “la celeridad, el coraje, la determinación de la OEA, en aceptar la solicitud que le hemos hecho”, de apoyar el Diálogo Nacional.
“Esto reafirma el compromiso con el pueblo hondureño y estoy seguro que nos va a permitir acordar las mejores formas para terminar de una vez por todas con estos flagelos de la impunidad y la corrupción y esto va a significar mucho para el país y para Centroamérica “, dijo Hernández.
“Dudo que encuentre usted, señor secretario general de la OEA, una causa que reúna de manera tan sentida, la unanimidad en la razón y el sentimiento del pueblo hondureño. Todos en Honduras, absolutamente todos, estamos hartos de sufrir tanto daño a consecuencia de estos flagelos”, dijo el titular del Ejecutivo.
Solución prioritaria
El presidente Hernández afirmó que el efecto retardatario y antidemocrático de la impunidad en la lucha de los hondureños por la liberad genuina, el trabajo, la justicia social y el desarrollo con equidad, no puede esconder el daño que ha ocasionado.
Expuso que la corrupción y la impunidad debilitan las instituciones, dilapidan las riquezas de nuestro país y crean las fisuras que permiten al crimen organizado penetrar el tejido de nuestra sociedad.
“Para los hondureños, la solución permanente de los problemas de la corrupción y la impunidad, es una prioridad y un requisito imprescindible para cambiar nuestro destino”, dijo.
“Estamos buscando acuerdos sobre las mejores formas para alcanzar este objetivo en un tiempo históricamente útil y con las mejores garantías para trazar una institucionalidad eficaz y perdurable”, manifestó.
Remarcó que debe ser una institucionalidad capaz de defenderse a sí misma, aunque falta acordar los mejores procesos y mecanismos para construir, fortalecer y blindar esa institucionalidad con un contexto democrático ajustado a derecho, apegado a la justicia.
Confianza
Asimismo, el gobernante expresó su total confianza en la metodología y en los formatos adoptados por los facilitadores para el desarrollo de estos trabajos, para conceder a todos los sectores la seguridad de poder volcar sus expresiones, sus críticas y aportes para combatir la corrupción y la impunidad, en el objetivo de instalar una cultura de transparencia en el país.
“El Gobierno será un participante más en la mesa de diálogo, en la que volcará cómo los demás sus observaciones, críticas y propuestas”, agregó Hernández.
Sin embargo, consideró que las naturales divergencias o coincidencias de los participantes, con respecto a la mejor manera de combatir la corrupción y la impunidad y promover una cultura de transparencia, hacen aconsejable que la agenda del diálogo permita incluir, a propuesta de los sectores con legítimo interés, temas o cuestiones de índole política o de orden estructural que afectan la eficacia de las instituciones encargadas de combatir estos flagelos.
Indicó que, una vez establecida la agenda, corresponderá a los facilitadores establecer los parámetros o la metodología que permitan alcanzar los consensos mínimos de país, que hagan posible avanzar en este cometido.
Oportunidad
“Este diálogo abre al país una oportunidad verdadera de construir lo que nos une y superar lo que nos separa –añadió el gobernante- y de construir juntos nuestro destino como nación y reforzar los valores democráticos de nuestra cultura para el bien de todos”.
Comentó que por los criterios emitidos en las primeras jornadas del diálogo percibe que esta es una gran oportunidad para Honduras y se debe aprovechar. “Confío sobre todo en Honduras y en los hondureños que hemos decidido que el país tiene que cambiar”, dijo.
“Hemos soñado una Honduras en paz, próspera y de oportunidades, y estamos listos para hacer nuestra parte, y estoy seguro que este diálogo será una extraordinaria plataforma”, dijo el presidente Hernández.
Confirmó que su Gobierno está en comunicación con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para determinar la participación del Departamento de Asuntos Políticos de ese organismo en el Diálogo Nacional.
En el proceso también participan como facilitadores nacionales representantes de las iglesias Católica y Evangélica.
El presidente Hernández ha propuesto, en el marco de este Diálogo Nacional, la creación del Sistema Integral Hondureño de Combate a la Impunidad y la Corrupción (SIHCIC).